Mateo y su madre Lili (Ángela Molina) son inseparables desde hace años. Comparten un apartamento, se responden preguntas y pasan prácticamente todos sus momentos juntos. Pero este vínculo se tensa cuando a Lili le diagnostican una enfermedad mortal. Con el poco tiempo que le queda a Lili, la pareja lleva su tóxica relación madre-hijo a otro nivel.



36/43